Desafío de conectividad
Hoy el Ministerio de Obras Públicas inaugurará el renovado aeropuerto Diego Aracena. Se trata de una infraestructura no solo renovada y mejorada a los estándares actuales, sino también ampliada con el fin de tener mayor holgura tanto para vuelos nacionales e internacionales.
Iquique es uno de los destinos importantes a nivel nacional y su aeropuerto además goza de una pista amplia que permite la llegada de aviones de gran tamaño, uno de los pocos en el país que cuentan con esa infraestructura.
Con las obras, que demandaron US$60 millones de inversión, se llega a 19 mil m2 de espacio construido. Además, el terminal aéreo pasará de 4 a 6 puertas de embarque, de 1 a 4 zonas de revisión y de 2 a 5 ascensores para usuarios. También contará con áreas separadas para vuelos nacionales e internacionales y oficinas para los equipos de Aduanas, PDI y SAG, de acuerdo a la definición del MOP como terminal internacional permanente, categoría que además del aeropuerto Arturo Merino Benítez, la posee el aeropuerto Carriel Sur de Concepción.
Es un avance para la región y es por ello que ahora se requieren esfuerzos en materia de gestión que permitan darle el uso a esta inversión y que no se transforme en un elefante blanco.
En este sentido, es importante que gestione la reapertura de rutas aéreas que por muchos años estuvieron disponibles, además de otras que permitan conectar al norte chileno con los países vecinos.
Hoy para viajar a Perú, Bolivia o Paraguay es necesario llegar en primer lugar a Santiago, lo que hace que estos trayectos se hagan innecesariamente largos. Es importante pensar en esta necesidad no solo como algo que potencia el turismo, sino que también como una forma de fortalecer los negocios que se pueden hacer desde una zona que además tiene un sistema franco. Del mismo modo permitiría una mejor conexión en el mundo académico y las relaciones de universidades locales con las principales casas de estudios de países vecinos.
Muchas veces se levantan banderas de lucha para distintas problemáticas que afectan a regiones extremas como Tarapacá, donde sin duda la conectividad es una que debiera tener la mayor relevancia.
La urgente descentralización del país también requiere esfuerzos en esa dirección.
"Hoy para viajar a Perú, Bolivia o Paraguay es necesario llegar en primer lugar a Santiago".