Agresiones a funcionarios de salud
La violencia es una situación cada vez más recurrente en los centros de salud del país. A nivel nacional los funcionario han levantado la voz respecto a una problemática que ha ido en aumento y donde buscan que se entreguen mejores condiciones de seguridad al interior de los recintos.
Los casos de violencia contra funcionarios van desde agresiones verbales a físicas y muchas veces responden a situaciones en que pacientes pierden la paciencia ante esperas que en su gran mayoría no dependen de lo que puedan hacer los trabajadores.
En este sentido, hace pocos días la Municipalidad de Alto Hospicio reveló que este año se han generado 122 situaciones de agresiones a funcionarios de la salud primaria, lo que ha crecido exponencialmente respecto a lo que sucedía en 2018, cuando se registraron 28 casos en el año.
Por un lado están las agresiones en la atención diurna y, por otro, los casos que se registran en las urgencias de atención primaria, donde muchas veces los pacientes no entienden que los criterios de atención no están relacionados al orden de llegada, sino a la gravedad de la condición de salud de las personas.
Por lo anterior, es que muchas veces se inician episodios de violencia verbal, lo que se suma a situaciones de inseguridad en el entorno de los centros de salud, donde pese a las demandas de mayor presencia policial la respuesta ha sido la falta de contingente.
En ese contexto, también se ha planteado la necesidad de que existan vigilantes armados en los recintos de salud, similar a lo que sucede en la banca, ya que como explican las asociaciones de funcionarios, las capacidades de los guardias privados que actualmente se desempeñan en los centros de salud no son suficientes.
Sin duda, se trata de una situación crítica, pero que es posible controlar partiendo por mejorar los protocolos, que si bien buscan proteger los derechos de los pacientes, también deben fortalecer la protección de la integridad de los funcionarios, para lo cual además de invertir en personal y sistemas de seguridad, se deben generar campañas que aporten a ambientes de mejor convivencia y de buena salud mental al interior de los centros de salud.
"Sin duda, se trata de una situación crítica, pero que es posible controlar partiendo por mejorar los protocolos".